|
|
ASTROLOGÍA
. La astrología, es considerada la doctrina que goza de gran aceptación popular en distintos grados, carece de prestigio. Y su falta de prestigio no se debe sólo al rechazo por parte de la comunidad científica e intelectual sino que gran parte del público general ya tomó posición al no creer en astrología, no por tener formación científica ni por comprender los fundamentos de la doctrina, ni menos por estar al tanto de la investigación llevada a cabo; para muchos es suficiente con tener una idea del indigerible principio básico de la astrología, a saber: que los astros ejercen influencias en la personalidad, o que existen correlaciones verificables entre astros y personalidades. A la vez es muy común ver a la astrología asociada con todo tipo de esoterismo, como un ingrediente más en la ensalada de la charlatanería mística.
No es de extrañar entonces que algunos astrólogos se calcen una máscara para aparentar algo que no son, reclamando un prestigio que les es ajeno: el de la ciencia. El prestigio de la ciencia como método, justamente ganado, se debe a su éxito palpable en cuanto a la adquisición de conocimientos y desarrollo de tecnología. Hemos visto a la astrología "colgarse de sus lolas" (parafraseando a Moria Casán) para ser tomada en serio, por lo menos en tres casos concretos, tres máscaras poco convincentes que ya mismo presentamos a nuestros lectores.
 |
|
|
 
|